En medio de calles poco iluminadas, los transeúntes pasean tranquilos ignorando a sus acechadores ocultos en la oscuridad. Vampiros y licántropos se camuflan entre sus víctimas, haciéndose pasar por meros mortales con el fin de apaciguar su insaciable sed.






Últimos temas
» ¿Y de segundo que le pongo? [Sybelle]
Hoy a las 12:17 am por Mihail VanWolf

» Cuando hierve la sangre [Sybelle]
Hoy a las 12:01 am por Sybelle

» Reencuentro [Helena Malkovich]
Miér Mayo 16, 2012 4:53 am por Seth Tudor

» Lo Que Se Ve No Se Juzga [Leonardo Rousseau] [+18]
Mar Mayo 15, 2012 11:35 pm por Leonardo Rousseau

» Trazos. (Libre)
Mar Mayo 15, 2012 9:41 pm por Mehitabel Stern

» El caballero de la armadura oxidada [Mehitabel]
Mar Mayo 15, 2012 9:16 pm por Mehitabel Stern

» El gato te comió la lengua? [Sybelle Genith]
Mar Mayo 15, 2012 7:22 pm por Chelsea Kardec

» hola....
Mar Mayo 15, 2012 4:23 am por Aleera Jezhebel

» Feliz años Querida Laila
Mar Mayo 15, 2012 2:58 am por Laila Roos

» Bienvenida a la familia [Chelsea Kardec]
Mar Mayo 15, 2012 1:55 am por Mihail VanWolf



¡Reserva un espacio! Shinobis´War ROL4US Fábulas de Vossed Roleplay Monster Fragile Eternity Hogwarts Sundown Dark City of Beast McGraughill's College Pokemon Extinción Cuentos de Noreth La Maffia Imperius Generation The Black Halo Secret Melody Vampire Knight: After Dusk Shiki Rol! Last Breath, Let's Survive SEVEN SEAS + PIRATAS DEL CARIBE ROL El mapa del merodeador God save the Queen Fantasy Absent El Pensadero New World A Game Of Throne Heartbeats, Blood & Slayers: The Beginning Pets World Lost Heaven Seday Rol Biohazard

Registrarse

Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre} 5 5 6

Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre}

Mensaje por Raina Voixnuit el Dom Ene 15, 2012 4:19 pm

Al fin, la noche había caído hacía unas horas y ella había logrado escapar de la casa de los Van Rebeur, aunque sabía que Belle estaba perfectamente al tanto de aquellas huidas, ninguna lo decía, pero lo sabía, y lo callaba. Ella jamás comprendería que tan asfixiante era aquel mundo para mi, todas mis ideas y pensamientos dando vueltas en mi mente y repitiéndome una y otra vez que no pertenecía allí; que este era mi lugar, bajo el manto de la noche, entre el murmullo de los hojas meciéndose en las altas copas de los arboles, jugando con las sombras a adivinar figuras que no están allí, bailando con el viento, olvidándose de todas sus desdichas y su odio a su profesión, entregándose por entero a los sueños que se arman de las viejas historias que ha leído, las leyendas, los secretos; olvidando sus miedos a no ser nadie, a ser olvidada, dejando atrás su impotencia de no poder demostrar su inteligencia a causa de su nivel social. En aquel lugar, era ella, libre, sin reglas ni pretensiones, sin miedos ni odios, solo sueños e ilusiones, ansías de conocer la verdad de la oscuridad, el mundo que se desenvuelve bajo los ojos de los ilusos que desean no creer y prefieren no ver.

Vagaba entre los árboles, sin rumbo fijo como tantas noches atrás, a la mañana me sentiría agotada y lo sabía, pero aquellos paseos nocturnos valían cada dolor en el cuerpo, cada hora de mal sueño, lo valían todo, pues era todo lo que me importaba, donde era yo quien caminaba bajo la luz de la luna, no la sirvienta que debía fingir ignorancia para que su señorita no pagase las consecuencias.

Allí, aquella noche, era al fin Raina Voixnuit, libre e indómita, olvidando todo lo que la ataba, y abrazando con fervor cada pequeño detalle que la hiciera volar.


Última edición por Raina Voixnuit el Mar Ene 17, 2012 4:43 am, editado 1 vez

Raina Voixnuit
Tipo de intepretación

Escritos realizados: 74
Antigüedad en el teatro: 14/01/2012
Reputación: 21
Estado: Activo

CURIOSIDADES
Sabías que...:
Empleo actual: Sirvienta en la mansión Von Rebeur
Nombre de PB: Vanessa Marano

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre}

Mensaje por Alexandre Von Rougge el Lun Ene 16, 2012 2:19 pm

Los enormes troncos de los árboles se alzaban pretenciosos sobre la tierra que los había visto nacer y florecer y con sus ramas desnudas dibujaban distintas siluetas en la tierra humedecida por las lluvias constantes del invierno, el viento helado silbaba y susurraba palabras a mi oído a las que yo sonreía y respondía sus silbidos llevando de la rienda a mi precioso corcel, un mestizo color cobrizo con la crin trenzada por las hijas de las sirvientas de la casa, aunque a Rain para nada le hacía gracia que lo trataran como yegua. Acaricie con suavidad el hocico de mi caballo y ofrecí una fruta de mi mano que él comió gustoso haciendo sonar sus cascos a cada paso pausado que daba junto a mí; no iba yo sobre su lomo porque bastante habíamos cabalgado antes de llegar aquí, una zona que él conocía perfectamente y yo también, pues ésta era mi zona predilecta de todo el bosque y las ciénagas ¿Qué por qué? No hay una razón especifica, quizá sea por las cosas que aquí he vivido o encontrado, quizá sea un extraño magnetismo que me llama, que me atrae y exige mi presencia; quizá incluso sean los gritos de un ánima en pena. Pero sea como fuere, Yo siempre volvía cada tanto a este pedazo de tierra temido y olvidado. ¿Cuántas leyendas se alzaban en torno a éste bosque? O cualquiera incluso, la ignorancia crea fábulas fantásticas en torno a cualquier lugar que se presente oscuro aún a plena luz del día. Pero ésta vez no habían rayos amarillos que alumbraran el camino, ni brisa fresca que removiera las hojas caídas, sólo estaba la luna que en silencio nos seguía, bañando con sus rayos de plata el camino a seguir, brindando un poco de luz en senda oscuridad.

Primera noche en la que salía y no había lluvia que empapara mi cuerpo, ni frío que calara mis huesos, pero como otras noches desde que había vuelto el sueño se alejaba, Morfeo me rechazaba y como no es divertido rodar en la cama sin conciliar el sueño cuando me era tan necesario, simplemente escapaba por la ventana y nada, a vagar. Del bolso de cuero curtido que llevaba en el lomo de mi caballo, extraje más fruta, una manzana, grande, jugosa y de hermosamente roja, brillante. Como la manzana envenenada que La Malvada Madrastra había obsequiado a Blancanieves para matarla, pura envidia la reina aquella. Y mordí el fruto con gusto, saboreando el dulce de su néctar y la textura de la pulpa, a diferencia del cuento, yo no caí presa de ningún veneno. Y degustando el fruto que era mi vicio, uno de tantos, mis ojos captaron una silueta que se movía entre los árboles como una ninfa del bosque, a las que los poetas griegos dedicaban versos y odiseas ¿Qué hacia una preciosa chica tan lejos de casa? Y a éstas horas… Traviesa jovencita y es que se adivinaba pequeña y menuda, frágil como una flor a merced de dedos traviesos que deshojarían sus pétalos en un patético ritual del “me quiere, no me quiere” ¿Y si me convierto en esos dedos, haciéndome de esa flor? Rain relinchó suavemente como un reproche animal, y para acallarlo le dejé el corazón de la manzana y voilá, en paz me dejó. Y es que es como un niño caprichoso…

Sigiloso como el que sabe, muchas veces lo he hecho ya, me acerqué a la jovencita usando los árboles como escondrijo, disfrazando mi sombra con su sombra; sonriendo felinamente, un cazador que descubre a su presa indefensa ¿Pero qué tan indefensa sería en realidad? Con rapidez mis brazos rodearon su cintura, mi pecho golpeó su espalda y mi nariz se recreó en su fragancia olisqueando la dulce piel de su cuello, violando por completo su “espacio personal” y es que ella me tentaba y quién soy para negarme.

Guten Abden, die lady. ¿No es muy tarde para hayaros tan lejos de vuestro hogar? Demasiado lejos del refugio de un techo…


Alexandre Von Rougge
Tipo de intepretación

Escritos realizados: 151
Antigüedad en el teatro: 27/10/2011
Reputación: 5
Estado: Activo

CURIOSIDADES
Sabías que...:
Empleo actual: Médico.
Nombre de PB: Mathias Lauridsen

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre}

Mensaje por Raina Voixnuit el Mar Ene 17, 2012 4:34 am

Seguía mi camino entre los árboles, totalmente ausente de lo que pesaba en el mundo real, perdida en mis pensamientos e ilusiones tontas, imaginando un mundo en el que me sintiera a gusto de verdad, un lugar como aquel, natural, salvaje, oscuro pero magníficamente misterioso y seductor. Un lugar que guardaba secretos que ninguno podía imaginar, y que al igual que aquel cielo nocturno iluminado por aquella hermosa moneda plateada del cielo, había sido testigo de innumerables pecados, engaños, juegos macabros, cuerpos ardiendo en pasión.

Nadie entendería jamás lo que todo aquello significaba, para muchos el pensar así era ser promiscuo, para otros tantos, pecadora; pero la verdad era que yo no me veía así, todo ser humano tenía pensamientos oscuros, lo sabía y lo disfrutaba en la soledad y silencio de su mente; mientras que delante de la sociedad todos fingían ser dulces y fieles seguidores de Dios en cada uno de sus mandatos; y a mi modo de entender, la hipocresía era algo tan oscuro y vil como lo que yo creía y sentía.

Y allí estaba, nuevamente lejos de todo cuando un sonido curioso me devolvió a la realidad, estaba acostumbrada a escuchar sonidos extraños o proveniente de animales nocturnos que se escondían en las sombras confusas de los arboles; pero sin embargo, no era común escuchar el relinchar de un caballo. Había sido aquello lo que había escuchado ¿verdad? El sonido de un animal magnífico al que tanto admiraba, su simbología era infinita, valentía, elegancia, porte, pero sobre todo, libertad. Mire a mi alrededor tratando de descubrir entre las siluetas de los arboles, el responsable que había capturado mi atención, pero no veía nada, la luna servía de farol; pero no era suficiente para mí; creí haber visto una figura recortase en la oscuridad pero pronto de desvaneció cual animal acechando a su presa confundiéndose con el entorno. Me di media vuelta, comenzaba a asustarme, pero el miedo hacía que mi sangre corriera como nunca, llenándome de una sensación exquisita de alarma y peligro, me sentía observada, pero no estaba segura de aquello pues culpaba a aquella mezcla de emociones que recorrían mi cuerpo; pero de pronto todo pareció detenerse y disiparse cuando sentí como un fuerte par de brazos aprisionaban mi cintura y me apretaban contra un pecho que daba la sensación de robusteza y una firmeza inigualable. Tuve que retener la respiración mientras mi corazón parecía salirse de su lugar al escuchar su voz y aliento cerca de mi oído, una voz de la cual emanaba una especie de diversión oscura lo que la hacía seductora, provocando en mi una ola de sensaciones encontradas, miedo, placer, peligro, deleite, alarma, tentación.

Traté de soltarme y recuperar el ritmo de mi respiración, pero en el intento solo logré pegarme más a su cuerpo, un cuerpo que se adivinaba frondoso y bien desarrolla, haciendo que mi silueta menuda parecer aun más pequeña a su lado. Al fin logré darme la vuelta y dar un paso atrás creando una distancia no muy significativa pero lo suficiente para verle el rostro mientras intentaba controlar el bajar y subir de mi pecho. Era un joven rubio, más alto que mi persona y como bien había adivinado, dueño de una figura seductora y que se antojaba deseable; podría ser descripta como perfecta, a pesar de que ropaje le cubriera en mayoría, la suave luz plateada del brillante lunar sobre nosotros, le daba un aspecto, divinamente travieso y sagaz, por así decirlo, a pesar de que esas palabras estaban lejos de ser las adecuadas.

-No he percibido vuestra llegada y me ha tomado por sorpresa, monsieur…- dije mientras intentaba entender que era lo que yo misma quería explicar con aquellas palabras, me resultaba obvio que él estaría más que satisfecho con mi reacción, por la forma en que había llegado era exactamente lo que buscaba - … y en cuanto a vuestra pregunta refiere, quizás dejé pasar la hora inadvertida mientras tomaba un poco de aire puro- Miraba su rostro con un aire desconfiado pero curioso, tratando de no perder ningún detalle que pudiese percibir de sus facciones, concentrándome en aquellos ojos que reflejaban cada haz de luz que llegaba a ellos.

Raina Voixnuit
Tipo de intepretación

Escritos realizados: 74
Antigüedad en el teatro: 14/01/2012
Reputación: 21
Estado: Activo

CURIOSIDADES
Sabías que...:
Empleo actual: Sirvienta en la mansión Von Rebeur
Nombre de PB: Vanessa Marano

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre}

Mensaje por Alexandre Von Rougge el Jue Ene 19, 2012 4:34 am

Su cuerpo menudo pegado al mío removiéndose, provocándome; la tibieza de su piel brindándome calor y el perfume de su pelo embriagando mis sentidos. La belleza sutil de las damas era un arma de doble filo, y ella tan preciosa como una flor, como una nomeolvides dejando que se liberara de mis brazos, más mis manos traviesas se hizo de su cintura limitando la distancia que podría lograr entre nosotros. Mis ojos se recrearon en su figura con profundo interés ahora tan cerca que podía hacerlo con total libertad, aunque mucho de su cuerpo estuviera escondido tras los largos vestidos que toda mujer debía usar; aún así imaginé sus piernas torneadas, la curva precisa en sus caderas, su estrecha cintura y la firmeza de sus… Sonreí desviando apenas la mirada cuando mis pensamientos tomaron un rumbo tan erótico atreviéndose ir más allá de las telas, imaginándola en un lecho de seda, sin nada que escondiera su belleza y mis labios recorriendo su piel, saboreando su esencia… Suspiré. Tenía ella una mirada preciosa, ojos que reflejaban la luz de la luna con un inusual brillo rebelde que no era propio de las damas de la época. ¡Oh chiquilla soñadora! ¿Qué tantas fantasías revolotean en tu mente? Sueños insidiosos, deseos oscuros, anhelos prohibidos que “corrompen” el alma pura de una mujer, su pensamiento casto y recatado… Una soberana estupidez en mi opinión, porque no concibo que una mujer tan bella deba reprimir sus deseos ajustándose a dogmas machistas que por cierto, no existen, son otro invento de las mujeres, de esas que me dan “miedo”, para hacernos creer que tenemos el control ¿sería ella una de esas mujeres? Que piensan cínicamente en su propio beneficio.

No es correcto que una dama esté tan lejos de casa, sola… Y en horas tan peligrosas. ¿Sabe? Nunca sabe lo que podría encontrarse, menos en un bosque como éste. – mi mano derecha había soltado su cintura para hacerse con un mechón de su cabello, aspirando su aroma nuevamente del que demasiado pronto me había vuelto adicto ¿Sería vainilla? Lavanda quizá, pero no me entretendría demasiado en su cabello o en descifrar su fragancia, la misma mano enguantada en cuero negro dejó en paz su cabello para acariciar su barbilla como si de un minino se tratara, me causaba diversión notar el recelo en su mirada, la desconfianza en sus gestos y aún así la curiosidad latente en cada uno de sus actos, cualquier jovencita habría huido, ella ni siquiera lo había intentado; quizá, sólo quizá, no fuera de esas mujeres cínicas, quizá no fuera como la Malvada Madrastra, pero seguro que no era Blancanieves.

Yo tampoco era el Príncipe Azul, aún así, en mofa a mis propias cavilaciones retrocedí apenas dos pasos para tomar su mano diestra, y haciendo una reverencia sus dedos besé con devoción. — Alexandre Von Rougge, un placer Die Lady… - sin un nombre que pronunciar, un título cortés añadí, e incorporándome nuevamente, su mano no solté y con atrevimiento nuestros dedos entrelacé. — ¿Podéis decirme, Die lady, además de vuestro nombre, las verdaderas razones por las que recorre éste peligroso bosque? Quizá os pueda ayudaros…


Última edición por Alexandre Von Rougge el Vie Feb 10, 2012 4:50 am, editado 1 vez

Alexandre Von Rougge
Tipo de intepretación

Escritos realizados: 151
Antigüedad en el teatro: 27/10/2011
Reputación: 5
Estado: Activo

CURIOSIDADES
Sabías que...:
Empleo actual: Médico.
Nombre de PB: Mathias Lauridsen

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre}

Mensaje por Raina Voixnuit el Jue Ene 19, 2012 6:42 am

Poco disfrute de la libertad que me había ganado luego de forcejear levemente ya que al darme vuelta volvió sus brazos a mi cintura, como reclamándome suya, sin dejar demasiado espacio entre ambos, pero lo suficiente para sentir su mirada en mi, recorriendo mi cuerpo, una mirada nada inocente y cargada de pensamientos oscuros, poco dignos de un caballero pero normales para cualquiera que se considerase hombre. En aquel momento comenzaba a arrepentirme de no haber llevado mi capa, no a causa de la temperatura, sino por el hecho de que ésta cubriría mas mi cuerpo, era natural para mi vestir tratando de realzar mis atributos, los cuales no eran mucho, pero aun así, lo hacía a consciencia y tratando de hacerlo lucir simple, me gustaba jugar con mi figura, pero no iba a parecer una mujer fácil, para mí era un juego de inocente tentación; un juego que probablemente me llevaría a grandes problemas, y esta noche era la prueba. Sus ojos mirándome como si fuera un juguete nuevo, una presa, un trofeo, me hicieron estremecer, puede que mi mente albergara pensamientos no propios de una dama, y que mi alma se consumiera en el fuego de la pasión, pero jamás había estado con un hombre, y la súbita cercanía con aquel desconocido despertaba en mí el instinto de supervivencia, su audacia me intimidaba, pero no estaba dispuesta a dejarlo notar, lo mire fija y fría, o lo más cercano a hacerlo que podía, la situación no ayudaba mi acto.

Era cierto lo que hablaba y lo sabía, no era tonta al creer que el lugar era inofensivo, pero nunca me había pasado nada, y era donde siempre encontraba lo que anhelaba, donde podía dejarme llevar sin ataduras, donde era libre de pensar, y comportarme como quisiera sin ser juzgada por hipócritas de la alta sociedad que solo juegan a ser lobos disfrazados de corderos, con toda su avaricia, sus mentiras y falsedades; odiaba aquellos entornos, los aborrecía tanto que me resultaban asfixiantes, y el busque era mi refugio. –A diario en la sociedad nos encontramos con peligros peores…- había sido casi un pensamiento en voz alta, pero lo había dicho, tratando de sonar segura, pero encontrando en mi suave voz una falla, una traición por parte de los nervios. Retuve la respiración al sentir su mano dirigirse a mi rostro, estaba disfrutando de su efecto en mi; me rosó la barbilla con su mano enguantada y un escalofría recorrió mi cuerpo, en un acto casi reflejo me incliné hacia atrás, pero no logré nada, su otra mano aprisionaba mi cintura con fuerza y decisión.

Lo vi tomar un paso atrás y por un instante mi cuerpo se relajó, pero poco duró cuando tomó mi mano y con una salud formal se presentó para luego incorporarse y hacerse de mi mano a su gusto. –Raina Voixnuit es el nombre, monsieur…- dije con tono seguro ya un poco más molesta que asustada, mientras con leves movimientos intentaba liberar mis dedos -… y la razón no creo que le sea de gran interés…- ¿Por qué no huía? El misterio y la curiosidad me habían metido en esta situación de la cual me parecía imposible de salir -… pero para no dejarlo con la curiosidad he de decir que el bosque es un magnífico lugar al cual escapar – quizás si le decía aquello perdiera importancia, a quién quería engañar, si era el tipo de persona que sus actitudes reflejaban, aquello solo lograría provocarlo más. –Pero tiene usted razón, la hora ya ha corrido demasiado y quizás sea momento de volver por mi camino.- hablé una vez más estudiándolo, viendo si me dejaría ir, mientras al tiempo intentaba zafarme de su garra, siendo delicada en el intento, cuanto más intentara escapar más le incentivaría a ir tras mi; tenía que tener paciencia y quizás se aburriera de jugar conmigo en breves.

Raina Voixnuit
Tipo de intepretación

Escritos realizados: 74
Antigüedad en el teatro: 14/01/2012
Reputación: 21
Estado: Activo

CURIOSIDADES
Sabías que...:
Empleo actual: Sirvienta en la mansión Von Rebeur
Nombre de PB: Vanessa Marano

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Escape al bosque bajo el cielo nocturno {Alexandre}

Mensaje por Alexandre Von Rougge el Miér Feb 22, 2012 12:05 pm

Existen cadenas que aprisionan nuestro cuerpo, se incrustan en nuestra piel provocando las peores heridas e impidiendo movernos…- un paso, dos pasos, poco a poco la hacía retroceder hasta el tronco del árbol más cercano volviendo a atraparla con mi cuerpo; la sonrisa de mi rostro había desaparecido y mis ojos se clavaban en su los suyos con fuerza susurrando cerca de sus labios.- Existen cadenas que se deslizan a través de nuestras almas y nuestras mentes, asfixiándonos, haciéndonos prisioneros de su fuerza y sus normas. Torturándonos al ver nuestros deseos y anhelos más profundos tan cerca y tan lejos sin poderlos alcanzar por estar atadas con éstas cadenas-. – aprisioné sus muñecas con firmeza y me aseguré que no pudiera moverse para defenderse, acercándome a olfatear de nuevo el aroma de su cuello, disfrutando de cada reacción de su menudo cuerpo, de sentirla mi prisionera, mi nueva presa. Mis labios recorrieron su piel catando su delicado sabor, terminando con una leve mordida al lóbulo de su oreja.

Y hasta allí el “cortejo”, suficiente era para mí el haberme embriagado con su aroma y saborear su piel, era una mujer preciosa pero viéndola a los ojos no era ordinaria ni tampoco extraordinaria ¿Cómo lo explico? Ni mojigata ni vulgar. Quizá no fuese una flor sino una especie más exótica pero igual de maravilloso. No iba a negar lo mucho que quería abrirla, lo mucho que anhelaba probar no sólo su piel sino también su sangre, que deseaba escucharla gritar, que deseaba sentir sus manos sobre mi cuerpo luchando por apartarme, por conservar su vida y su cuerpo intactos lo más posible. No, no iba a negarlo porque ese deseo yacía latente y el sólo imaginar el rojo de su sangre me hacia estremecer, cerrar los ojos y relamerme los labios a la par que nuestras frentes se unían y yo volvía a sonreír. Oh, lo deseaba mucho el hacerme con su vida, como con muchas otras vidas me había hecho dueño pero sin embargo en mi sentía también curiosidad por ella, por su forma de ser, por su mirar, porque a pesar de estar atrapada en mis brazos no perdía aquel talante tan suyo.

- Existen demasiadas cadenas y demasiados peligros die lady ¿Sabéis cual es el peor de ellos? -. – Yo por supuesto, pero no iba a decírselo, no directamente al menos - La muerte, die lady, la muerte. Mientras de las cadenas podéis escapar conservando vuestra identidad, de la muerte nadie escapa, mucho menos cuando os empeñáis en buscarla con tanto ahínco. Justo ahora, puedo romperos el cuello, abriros en canal y beber de vuestra sangre… Dadme un solo motivo para no hacerlo…-.

No iba hacerlo, ya lo había dicho pero sería placentero el ver su rostro de horror y miedo al mismo tiempo que sus manos dejaba sobre su cabeza apresándola con una sola de mis manos y de mi mano derecha como siempre emergía aquel delicado utensilio desde el interior de mi manga en un sencillo mecanismo ocultado por la ropa. El frío metal acarició la tersura de su piel deslizándose por su mejilla hacia la curvatura de su cuello para volver a subir lentamente. – Sería muy sencillo, un corte en su garganta y no podría gritar ahogada con su propia sangre, el escarpelo realiza cortes limpios y precisos ¿sabéis? De verdad que sería muy sencillo y nadie vendría en vuestra ayuda. -.


Alexandre Von Rougge
Tipo de intepretación

Escritos realizados: 151
Antigüedad en el teatro: 27/10/2011
Reputación: 5
Estado: Activo

CURIOSIDADES
Sabías que...:
Empleo actual: Médico.
Nombre de PB: Mathias Lauridsen

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.